Eustaquio Segrelles (1936) nació en Albaida, Valencia. A pesar de las dificultades de su infancia, Segrelles desarrolló desde muy pronto una gran pasión por el arte y comenzó su formación formal en la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos y en la Academia de Pintura Vicente Barreira de Valencia. Al principio trabajó como ayudante en la serie de cómics "Roberto Alcázar y Pedrín" y más tarde como dibujante para varias editoriales, entre ellas Editorial Maga. Este periodo le permitió perfeccionar sus habilidades como ilustrador y ampliar su reconocimiento dentro de la comunidad artística española.
Segrelles es conocido por su dominio del color, la luz y la sombra, captando la belleza natural del paisaje valenciano y el modo de vida mediterráneo. Su estilo artístico, muy influido por Joaquín Sorolla, hace hincapié en el naturalismo y la autenticidad. Trabaja principalmente la pintura al óleo, pero sus habilidades se extienden a la escultura en bronce, el dibujo a pluma y grafito, la acuarela y el grabado. Su técnica combina a menudo pinceladas amplias con detalles intrincados, lo que le permite expresar sutiles texturas y variaciones de luz. Uno de sus rasgos distintivos es la representación de figuras sin rostro, que enfatizan el espíritu del sujeto más que sus características individuales.
A lo largo de su carrera, su obra se ha expuesto en prestigiosas galerías de España, Francia y Estados Unidos. Su contribución al mundo del arte fue reconocida con el nombre de una calle de La Eliana (Valencia). Además de su obra plástica, el compositor valenciano Nicanor Sanz Sifre rindió homenaje a Segrelles dedicándole el "Poema Sinfónico Eustaquio Segrelles", estrenado en 2006.




