Abstracción después del informalismo: Gesto, superficie y estructura
En las décadas posteriores a la ruptura radical del Informalismo español, la abstracción experimentó una transformación significativa. Lo que comenzó como una confrontación con la materia y el gesto evolucionó gradualmente hacia una exploración más deliberada de la superficie, el ritmo y el orden espacial. Esta colección traza esa transición, revelando cómo la pintura en España pasó de la intensidad existencial a la complejidad estructural y cromática.
En la obra de Manuel Viola, la pintura conserva su urgencia física; empastes densos, diagonales enérgicas y contrastes crudos afirman el lienzo como una arena de tensión. Sin embargo, a medida que el lenguaje de la abstracción maduraba, artistas como José Manuel Broto reconfiguraron esa energía en composiciones expansivas donde el gesto se modera con equilibrio y claridad arquitectónica. Mientras tanto, Ferran García Sevilla se acercó a la abstracción a través de superficies texturizadas y signos reiterados, introduciendo así una dimensión conceptual que tiende un puente entre la pintura matérica y la estructura simbólica.
En conjunto, estas obras demuestran una continuidad en la que la abstracción española de posguerra se extiende más allá del informalismo, sin dejar de arraigar en su inteligencia material. A través del gesto, la superficie y la estructura, la pintura se reafirma como presencia física y construcción intelectual.
Artistas destacados: Manuel Viola, José Manuel Broto, Ferran García Sevilla
Manuel Viola
Sin título
Óleo sobre lienzo
86 x 118 cm
Frente firmado
Esta composición abstracta de Manuel Viola revela la intensidad material que define su contribución al Informalismo español. A través de pinceladas cargadas y crudos contrastes cromáticos, la superficie se convierte en un campo de tensión. El denso y oscuro fondo funciona como un espacio activo, frente al cual emergen gestos más claros con fuerza abrupta. Esta confrontación entre masa e iluminación genera una dinámica oscilación entre presencia y disolución. Realizada en los años posteriores a su participación en el grupo El Paso (fundado en 1957), la obra refleja el pleno compromiso de Viola con la abstracción como lenguaje de urgencia existencial y pictórica.
José Manuel Broto
Pintura abstracta
Técnica mixta sobre lienzo
146 x 114 cm
1988
Cuadro abstracto de José Manuel Broto utiliza elementos mínimos para explorar temas como el movimiento, la espontaneidad y la estructura, rasgos característicos de su obra. La obra de Broto a menudo implica un equilibrio entre orden y espontaneidad, y aquí, la única línea negra parece un acto de contención frente al complejo y palpitante fondo. El viaje de esta línea a través del cuadro puede simbolizar la propia exploración de Broto de la forma y la fluidez, tendiendo un puente entre la estabilidad y la naturaleza dinámica, a veces impredecible, de la expresión abstracta. El cuadro resuena en su trayectoria artística más amplia, en la que revisa continuamente los temas del gesto, el color y el espacio, convirtiéndolos en declaraciones meditativas pero poderosas sobre la abstracción.
Manuel Viola
Sin título
Óleo sobre tabla
21 x 15 cm
Firmado al frente
Este óleo sobre tabla de Manuel Viola encarna la fuerza material que define su lenguaje informalista maduro. En lugar de construir la profundidad a través de la composición tradicional, Viola activa la superficie misma: densas capas de pigmento se acumulan en un campo cargado donde el gesto y la materia son inseparables. El oscuro fondo tonal opera como un espacio activo, del cual emergen trazos más claros con intensidad abrupta, generando una tensión entre peso e iluminación.
Ejecutada en los años posteriores a su participación con el grupo El Paso (fundado en 1957), la obra refleja el compromiso sostenido de Viola con la abstracción como acto existencial y físico. El grosor, el contraste y el ritmo articulan un drama que se desarrolla enteramente dentro de la superficie pictórica.
Manuel Viola
Sin título
Óleo sobre tabla
21 x 15 cm
Firmado al frente
Este óleo sobre tabla de Manuel Viola encarna la fuerza material que define su lenguaje informalista maduro. En lugar de construir la profundidad a través de la composición tradicional, Viola activa la superficie misma: densas capas de pigmento se acumulan en un campo cargado donde el gesto y la materia son inseparables. El oscuro fondo tonal opera como un espacio activo, del cual emergen trazos más claros con intensidad abrupta, generando una tensión entre peso e iluminación.
Ejecutada en los años posteriores a su participación con el grupo El Paso (fundado en 1957), la obra refleja el compromiso sostenido de Viola con la abstracción como acto existencial y físico. El grosor, el contraste y el ritmo articulan un drama que se desarrolla enteramente dentro de la superficie pictórica.
Ferran García Sevilla
Sin título
Técnica mixta sobre cartón
75 x 53 cm
1989
El trabajo de técnica mixta sobre cartón de Ferran Garcia Sevilla demuestra su evolución del conceptualismo hacia un lenguaje visual más personal y simbólico. La obra muestra la característica exploración de la forma y el espacio del artista, utilizando un enfoque minimalista que se hace eco de su interés por el primitivismo y la representación simbólica. El uso de símbolos del infinito para crear una figura refleja la fascinación continua de Garcia Sevilla por la dualidad y la interacción entre presencia y ausencia. Esta pieza ejemplifica su período posterior y más introspectivo, donde se alejó del arte político de sus primeros años hacia un enfoque más contemplativo y filosófico.
Manuel Viola
Sin título
Óleo sobre tabla
37 x 27 cm
Frente firmado
Este óleo sobre tabla de Manuel Viola representa su estilo artístico maduro, desarrollado a finales de la década de 1950, cuando transitó de obras surrealistas y figurativas al informalismo y, en 1958, se involucró con el grupo vanguardista El Paso. La naturaleza explosiva de la pintura se alinea con las enérgicas formas visuales del artista, generadas a partir de una masa central, creando contrastes entre luces y sombras. Este cambio de estilo le valió el reconocimiento internacional y consolidó su posición como figura clave del informalismo español.
Manuel Viola
Sin título
Óleo sobre tabla
48,5 × 35,5 cm
Frente firmado
En este abstracto óleo sobre tabla, Manuel Viola crea una composición dinámica e intensa con un fondo negro profundo, contrastando con una erupción de vibrantes amarillos, rojos y blancos, evocando su habilidad única para canalizar emociones crudas a través del color y la forma. La explosión de color sugiere la pincelada caótica y enérgica característica de su estilo informalista, que refleja su compromiso con la vanguardia española y sus raíces surrealistas. Esta pieza encarna su evolución desde trabajos figurativos tempranos hasta el estilo que definió su carrera, resonando con la fuerza gestual e intensidad del movimiento tachista al tiempo que hace eco de su exploración de la profundidad emocional y la experiencia humana.
Manuel Viola
Sin título
Óleo sobre tabla
47 × 36 cm
Frente firmado
Óleo sobre tabla de Manuel Viola, en el que utiliza pinceladas audaces y gestuales y un contraste dramático de tonos vibrantes sobre un fondo negro para transmitir una emoción y una energía intensas, reflejo de su dominio del informalismo y de su compromiso con el movimiento del tachismo.





















