Ignacio Periñás (finales de los años 50) nació en la ciudad de Logroño, España, en el seno de una familia dedicada a la viticultura y la producción de vino. Criado en este entorno, desarrolló una temprana conexión con la naturaleza, pero fue su pasión por las artes lo que le llevó a cursar estudios de Bellas Artes en la Universidad de Salamanca, donde obtuvo excelentes calificaciones.
A mediados de la década de 1970, Periñás se trasladó a París, donde perfeccionó su estilo realista y desarrolló un enfoque distintivo del uso de la luz en sus cuadros. Su estancia en París marcó un punto de inflexión que le permitió experimentar y consolidar un estilo personal caracterizado por pinceladas audaces y fluidas. Dedicado estudioso de las obras de Goya y Velázquez, su obra muestra una combinación única de precisión técnica y fuerza expresiva. Sus composiciones se reconocen a menudo por su realismo abierto y luminoso, y su moderna franqueza tanto en la técnica como en la paleta de colores.
Sus obras son muy admiradas por su sorprendente realismo y sus composiciones dinámicas. Además de su actividad creativa, Periñás reside actualmente en un pequeño pueblo de la Alpujarra granadina, donde mantiene un estudio y enseña a un selecto grupo de aspirantes a artistas, compartiendo su experiencia con la próxima generación de pintores.

