Manuel Tosar Granados (1945) nació en Rota, Cádiz, España. Desde muy joven mostró interés por el dibujo, que le sirvió como medio de expresión durante su introvertida infancia. Tosar se enfrentó a importantes retos personales en sus primeros años de vida, incluida la pérdida de su padre cuando sólo tenía unos meses. Con el apoyo del ayuntamiento de su ciudad natal, se trasladó a Sevilla a los 15 años para estudiar en la prestigiosa Escuela Superior de Bellas Artes Santa Isabel de Hungría. A pesar de su discapacidad física, que podría haber limitado sus opciones, la pasión de Tosar por el arte y su perseverancia le llevaron a seguir una carrera como artista.
Su carrera artística abarca varias décadas, marcada por una profunda dedicación a la captura de la luz y el color. Su obra refleja una fuerte conexión con sus raíces andaluzas, especialmente a través del uso de los blancos para expresar la vitalidad de la luz del sur de España y la exploración de los tonos más oscuros de su estancia en el Sáhara. Influenciado por sus viajes, Tosar también incorporó escenas del desierto y figuras que recuerdan la obra de Sorolla, con representaciones de clérigos y mujeres en escenarios de colores distintivos. A lo largo de la década de 1960 comenzó a pintar retratos, para pasar más tarde a obras de mayor formato que atrajeron la atención de diversos círculos artísticos. Su enfoque de la pintura, descrito como "el pintor de la luz", dejó una huella significativa en el mundo del arte.
Las obras de Tosar se han exhibido en más de 50 exposiciones colectivas en España, Portugal y Estados Unidos. Entre los hitos más destacados de su carrera figuran exposiciones en Nueva York y Japón, donde sus obras formaron parte de las colecciones de personalidades como Steven Spielberg, Adolfo Suárez y Karl Reinosh. También ha formado parte de la escena artística en prestigiosas galerías de Madrid y otras grandes ciudades. Su arte no sólo ha sido elogiado por la crítica, sino que también ha inspirado a poetas y compañeros artistas. Aunque Tosar está satisfecho con su legado, ha expresado que la verdadera satisfacción en su carrera no sólo proviene de lograr el reconocimiento, sino de mantenerse fiel a su oficio y seguir creando.



